sábado, 12 de diciembre de 2009

TACARIGUERO SOY

DEPORTISTAS DE MI PUEBLO

Pedro Gil, o sea, Perucho, el de Marcela

Perucho nació en Tacarigua, el 23 de octubre de 1936, hijo de Escolástico González y Gregoria Gil, y se crió al lado del Pozo de la Vieja viendo las boras que rodeaban el agua y aguardando la bajada de las mismas para comenzar a jugar pelotas o pichas o remontar voladores…..así fue su infancia, al calor de las cosas que se evocan a esta edad y con un sexto grado de la Escuela Napoleón Narváez.

Actualmente es uno de los dos sobrevivientes del primer equipo de Los Sapos donde escribió páginas de gloria para nuestro terruño, el otro es Gerardo Guerra y, tiene entre sus méritos, haber propinado un no hit no run al equipo de La Guardia, cuando jugaba con la novena de Santa Ana, también debemos recordar otras actuaciones contra equipos de La Asunción, Porlamar, Altagracia y Punta de Piedras, a los cuales dominó con su curva lenta y sus garabatos que sacaban de paso a los grandes toleteros. El ha sido de los mejores lanzadores de nuestro terruño y cuya historia está en los archivos del Instituto de Deportes Neoespartano. Luego se dedicó, en El Pozo de la Vieja, a enseñar a los niños del año 1955, entre ellos, Luís Rivero, Lucas Nuñez, Chaas y Marino Marval, a calzar un guante y batear la pelota, lo cual es recordado por ellos con mucha nostalgia. De su matrimonio con la Educadora Carmen Felicia, la hija de Rosa Ordaz, procreó a Pedro, Dianora, Nancy, Carmen Rosa y Ana María, quienes constituyen su mas preciado tesoro en este mundo terrenal; hoy Perucho, a sus 73 años, maneja su carro de pasajeros hasta Juangriego y los fines de semana, se mantiene como el único barbero de Tacarigua que tenemos actualmente, sin dolores, sin achaques, con una salud de hierro y una sonrisa que caracteriza su felicidad en la vida. El ha sido uno de nuestros mejores beisbolistas al lado de Emiliano González, Segundo Moya y otros que se escapan de nuestra memoria y como tal, estamos orgullosos de sus hazañas deportivas dando fama a nuestro pueblo.


DICIEMBRE EN TACARIGUA
• El domingo pasado estuvieron de cumpleaños dos buenos amigos: Bladimir Millán, el hijo de Cheba y Chicho y Andrés Camejo, el esposo de María José, la de Ana María….para ambos, nuestras mejores felicitaciones en la Isla de las Perlas.
• El martes hubiese arribado a 93 años nuestro recordado Ambrosio Cabrera, Ninito, por quien elevamos una oración al Creador.
• El miércoles estuvo de cumpleaños en Puerto la Cruz, Ismael, el de Mencho, uno de los primeros Ingenieros Mecánicos de la Tacarigua que amamos….felicidades a Ismael
• El jueves estuvo de fiesta, la primera Licenciada en Hotelería y Turismo, Claudia Elena Marín de Gil, hija de Sabino e Isaura a quien saludamos en Santa Ana del Norte junto a sus seres queridos.
• Ayer hubo derroches de champaña por los Dámasos del pueblo: En El Tigre Dámaso Malaver, nuestro fraterno amigo y en Tacarigua, Dámaso Guzmán, el hijo de Esteban y Mariita y Damasia Ordaz, la de Sandalio y Mamá Ocha….que Dios los bendiga a todos.
• Mañana estará de aniversario nuestro Arturo González Gil, el primer Comunicador Social graduado de nuestra Tacarigua, a quien recordamos en Caracas, donde reside.

INFORMACIONES
• Hoy. A las 6 de la tarde, en el Club de Campo Oficina, aquí, en El Tigre, se estará presentando nuestro coterráneo, Dalmiro Malaver Jr., para dar a conocer su nueva producción discográfica “Aguinaldos Orientales”….todos a acompañar a La Culebrita en este acto con el orgullo de ser tacarigueros y el placer de oírlo cantando lo nuestro.
• Entraron las lluvias, hay alegría campesina, hay olor a cachapas en enero, hay esperanzas….si así llueve que no escampe.

ANÉCDOTA
Nuestro querido amigo Dionisio Gil Franco, o sea, Nicho, el de Goya, tuvo en Simplicia Dellán, a su primer hijo Felipe Elías, quien desde niño se caracterizó por las travesuras propias de su edad; un día, lo esperamos en el Bar y Cine Tropical de Ismael Ordaz y llegó retrasado a una partida de truco y su excusa fue la siguiente:
- Coño, el Felipe Elías, sin yo darme cuenta, agarró un destornillador de estrias y se lo metió en el maruto, comenzó a darle vueltas y vueltas y ustedes saben que pasó ?....que se le cayeron las bolas.
Domingo Carrasquero.